Smart cities: la tecnología toma las calles

En un mundo en el que la tecnología avanza a velocidades vertiginosas y se implementa en todos los ámbitos de nuestra sociedad, las ciudades no se podían quedar atrás. Las Smart Cities ya han llegado y tienen un objetivo principal, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

El crecimiento masivo de las ciudades es un hecho, hoy en día el 54% de la población mundial vive en áreas urbanas y se espera que este porcentaje suba al menos al 66% para el año 2050. Para que las ciudades del futuro puedan albergar tal cantidad de personas y la calidad de vida de estas no se resienta, es necesaria una mejor optimización de los recursos y las nuevas tecnologías son la herramienta perfecta para este cometido.

Pero, ¿qué entendemos por Smart City? Podemos definir la ciudad inteligente como un desarrollo urbano en el que participan diferentes actores como son la sostenibilidad y la optimización de los recursos medioambientales, las tecnologías de información y comunicación y los ciudadanos como protagonistas y beneficiarios del mismo.

Estructura y creación​

A una Smart City la sostienen principalmente tres grandes factores, el medioambiente, la economía y la sociedad. Para que una ciudad se convierta en inteligente, no es suficiente colocar accesos a internet en cada manzana y llenar la ciudad de sensores, la tecnología vacía no aporta nada.

La Smart City tiene que conseguir promover un estilo de vida en el que la gente pueda estar interconectada, posibilitando una sociedad más participativa y cohesionada y al mismo tiempo optimizar los recursos al máximo cuidando el medioambiente. Todo esto tiene que realizarse de manera que pueda ser sostenible también económicamente.

​En la creación de una Smart City se diferencian tres etapas:

  • Estudio. Lo primero y lo principal es hacer un estudio exhaustivo sobre cuáles son las necesidades de la ciudad, sus habitantes, visitantes y empresas.
  • Planificación. En esta fase hay que definir cuáles son los objetivos de la Smart City y planear cómo se van a conseguir.
  • Implementación. Por último, se lleva a cabo lo planeado anteriormente, implementando los servicios, pero sobretodo intentando atraer a los ciudadanos, que son los que se van a beneficiar de estos servicios.

Servicios y sistemas posibles en una Smart City

​Son muchos y muy variados los servicios y las tecnologías que se pueden implementar en el contexto de una Smart City y estos son algunos de ellos:

  • Farolas inteligentes: Es posible instalar sensores en las farolas, para que se enciendan sólo cuando haya gente cerca. De este modo se puede ahorrar energía y reducir la contaminación lumínica.
  • Plazas de aparcamiento inteligentes. Uno de los muchos problemas en las grandes ciudades es el de encontrar plazas de aparcamiento. Si se instalan localizadores y sensores en las plazas de aparcamiento, estas pueden notificar que están libres facilitando la búsqueda de las mismas a los conductores de los alrededores.
  • Semáforos inteligentes. Mediante la instalación de sensores en los semáforos, estos podrán detectar la situación de las carreteras dando prioridad a las vías más saturadas, reduciendo así los molestos atascos.

Retos

​En los próximos años las crecientes ciudades inteligentes tendrán que afrontar los siguientes retos o problemas:

  • Consolidación de un modelo de negocio. El convertir una ciudad en una Smart City, requiere de una gran inversión y hoy en día todavía no está clara la rentabilidad de la implantación de algunos servicios o tecnologías. Para que estas ciudades se puedan poner en marcha hay que pensar en proyectos económicamente viables en los que las empresas estén dispuestas a invertir.
  • Participación ciudadana. Los protagonistas de las ciudades inteligentes son los habitantes de las mismas y sin la colaboración de los mismos todo intento de modernizar la ciudad será inútil. Los ciudadanos tienen que estar dispuestos a utilizar las tecnologías que se implementan en la ciudad, por eso hay que hacer un estudio previo de lo que la gente necesita o le gustaría tener.
  • Privacidad y seguridad. Si hoy en día ya es difícil dar un paso sin que todo el mundo lo pueda saber, en una Smart City será imposible. En una ciudad plagada de sensores y permanentemente conectada a la nube, toda acción que hagas quedará registrada y pasará a formar parte de una gran base de datos. Es verdaderamente espeluznante, la cantidad de información que una Smart City podría obtener sobre tu vida y el daño que podría provocar un uso indebido de la misma. A esto hay que añadir el peligro de que los dispositivos conectados a lo largo de la ciudad puedan sufrir ataques informáticos pudiendo poner, en el peor de los casos, en peligro la vida de la gente.

Masdar city

Masdar City es un proyecto de Smart City que se está llevando a cabo en los Emiratos Árabes Unidos. Esta ciudad que está en proceso de construcción está situada a 25 kilómetros de Abu Dabi y está siendo diseñada para convertirse en la primera ciudad ecológica y totalmente autosuficiente.

Masdar está situada en un desierto por lo que han tenido que construir sofisticados sistemas para hacer frente al clima y conseguir un ambiente agradable dentro de la ciudad.

La ciudad estará plagada de paneles solares, que serán la principal fuente de energía, ya que pretenden crear una ciudad cuyas emisiones de CO2 sean nulas. Para ello sólo se utilizará transporte totalmente eléctrico.

El proyecto que comenzó en 2006, estaba previsto que estuviera terminado para 2016, pero como suele ocurrir en proyectos de esta envergadura y debido a la crisis mundial, los plazos se han alargado y todavía queda muchísimo por construir.

En 2013 se abrió una parte de la ciudad para que la gente pudiese empezar a vivir allí y de esta manera impulsar la economía y poder terminar el proyecto, pero todavía la ciudad está bastante vacía.

About the Author Ander De Miguel

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